CATEMACO
Cortesia de Mexicana
Leticia Arriaga
La enigmática
laguna de Catemaco, protegida por el volcán de San Martín y
por la sierra de Santa Martha, es hoy una leyenda viva, que
simboliza la purificación del cuerpo y del espíritu, así como
la bendición de una tierra pródiga para curanderos, yerberos
y chamanes que, provenientes de tierras lejanas, visitan en
esta región el santuario de la Virgen del Carmen para acceder
al ritual de la magia y de la curación, posiblemente atraídos,
como muchos otros viajeros, por un majestuoso escenario de extraordinaria
fertilidad.
La
pequeña población de Catemaco también ofrece paseos en lancha
a las distintas islas en el interior de la laguna; la más famosa
de ellas es Tanaxpilli, conocida como "la isla de los changos",
donde habita una población de primates cuyo nombre científico
es macaca arctoides, mejor conocidos como macacos. Esta especie
de orangután, originaria del sudeste de Asia, estuvo gravemente
amenazada con la extinción debido al uso irracional de estos
primates en los laboratorios de experimentación de productos
médicos, ya que al parecer poseen características fisiológicas
y conductuales muy similares a las del ser humano. Los macacos
llegaron a México en 1974, bajo la custodia de la Universidad
Veracruzana, la Universidad de California, The Behavioral Science
Fundation y el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la
UNAM, porque en Catemaco se tenían las condiciones necesarias
para su desarrollo. Para observarlos bien se recomienda llevar
unos binoculares, ya que las lanchas no tienen permitido acercarse
mucho ni desembarcar debido a que pueden ser agresivos.
Otro sitio interesante es sin duda la reserva ecológica de Nanciyaga,
localizada sobre las márgenes de la
laguna, frente a la isla de los changos. Esta reserva particular
resguarda cuatro hectáreas de selva virgen, con árboles de más
de 40 metros, helechos, orquídeas, epífitas y plantas exóticas,
originarias de la selva alta perennifolia. Cuenta con visitas
guiadas a toda el área, temazcal y unas encantadoras cabañas
a la orilla de la laguna, para el que quiera pasar una noche
envuelto en la magia y los sonidos de este lugar.
Esta región es ideal para los deportes al aire libre, kayak,
veleo, trekking o caminata y rapel. Si prefiere recorrer la
ribera de la laguna en bicicleta de montaña, no lo piense dos
veces: en el hotel Playa Azul puede rentar todo lo necesario.
Otra opción es visitar la Poza Reina y Cola de Caballo, en las
cercanías de la laguna, las dos caídas más altas de una serie
de cascadas de la sierra inmediata en dirección a Coyame.
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